Abstract:
Este trabajo analiza el cambio en la gestión pública del patrimonio cultural del Centro Histórico de Salvador entre 2019 y 2022. Durante este período, los gobiernos que invirtieron en la revitalización para el turismo (1990-2012), manteniendo sus bienes como patrimonio público, comenzaron a adoptar modelos legales y financieros que permitieron la explotación sin restricciones del sitio por capital privado (2013-2022). El hito interpretativo de este cambio fue la elección de un nuevo gobierno federal en 2019. Este gobierno, a pesar de sus características de extrema derecha, reveló una alineación política con los gobiernos locales, estatales y municipales, de izquierda y centro-derecha (respectivamente), en relación con el uso de los bienes patrimoniales como activos financieros. En estos gobiernos, esta postura continúa, a pesar de que el nuevo gobierno federal -elegido en 2022 y que ha restaurado el Ministerio de Cultura- es más favorable a las cuestiones del patrimonio cultural como bien público. Sin embargo, el daño causado por la desaparición del Ministerio y la consiguiente desmovilización de las políticas públicas para el sector tardará en superarse. El objetivo de este estudio de caso es concienciar críticamente sobre la financiarización de los centros históricos lati-noamericanos, reforzar la agenda del patrimonio cultural como bien público y popular, y fortalecer las formulaciones estratégicas de los movimientos populares organizados.